4 octubre

Paula Meschini – Jornada por la Emergencia Social

Lic. en servicio social de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Doctorando del doctorado en trabajo social de la Universidad Nacional de Rosario. Secretaria académica de la Universidad Nacional de Mar del Plata

Quiero agradecer a los senadores la invitación y en especial a Adela Segarra con la que he compartido varias de las reflexiones que a continuación voy a desarrollar.
En principio, escribí un paper, pero bueno dado que estamos todos conversando, voy a desajustarme de este paper y voy a compartir con ustedes algunas reflexiones que emergieron de la lectura de este proyecto de ley, que coincido con el resto de los panelistas que resulta más que necesario, indispensable en este momento, porque más que estar proponiendo una ley de emergencia social, debemos decir que nuestra sociedad está en emergencia.
Nuestra sociedad está en emergencia porque aquellos que hemos vivido la dictadura, que transitamos el neoliberalismo y que vemos el avance del neoconservadurismo en nuestro país, sabemos perfectamente cuales son las consecuencias, prácticas, concretas en la vida cotidiana de los sectores populares, cuando el trabajo no alcanza, cuando no es posible tener protección y seguridad social.
Entonces en ese sentido, acompañar esta iniciativa porque nos parece importante rescatar la necesidad de pensar la sociedad en su conjunto y no solamente como un apéndice del mercado, sino en relación con el mercado y el Estado y cuáles son los papeles que deben jugar o las relaciones que se deben establecer, entre el Estado, el mercado y la sociedad.

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Dicho esto, poder avanzar en 2 cuestiones que me parecen significativas, una es poder repensar la noción de trabajo y en esto acá sigo a 2 maestros, que leo habitualmente, uno es Carlos Vilas y el otro, Oscar Baldovino, en el cual uno puede pensar justamente que la cuestión social en América Latina no inicia con la confrontación capital-trabajo a fines del siglo XIX, principio del siglo XX, sino que inicia con la conquista y la colonización de América y es esa la primer ruptura de nuestro tejido societario que constituyo una marca identitaria y que construyo un otro social en el cual todavía no sabemos desde el Estado-Nación, como integrar, como incluir y que creemos que solamente es el trabajo asalariado la única forma persistente desde el cual podemos construir sociedades más justas y más equitativas.
Es parte de esta idea de la sociedad salarial que bien nos hablaba Castel de que podemos pensar que solamente la integración y la seguridad social se va a dar a través del trabajo asalariado.
 Aquellos que nos inscribimos dentro del pensamiento crítico Latinoamérica y que estamos tratando de aportar a la construcción del pensamiento des colonial, pensamos que no es así, que existen otras formas, otras matrices y que es necesario poder recuperarlas y poder re conceptualizar esta idea de trabajo para poder salir de ideas estigmatizadoras, en las cuales el que trabaja de manera asalariada está integrado porque se acerca a esta idea de un trabajador europeo, blanco, hombre, que es capaz, mientras que aquellos que no logran acceder a ese tipo de trabajo son choriplaneros, son aquellos que están por fuera de lo que la sociedad tiene previsto como ideal.
El trabajo, la ocupación, forman parte de actividades humanas necesarias, indispensables y construyen dignidad. Y es ahí donde nos parece que también hay que poner en discusión, esta idea de trabajo decente que ya plantea OIT, pero que también hay repensarla a la luz de las matrices, tradiciones y herencias del pensamiento latinoamericano. Mucho de ello ha dicho Paulo Freire, digo hay muchas tradiciones que podemos recuperar para poder también mixturar estas ideas que nos ayudarían a comprender de manera cabal y más apropiada las problemáticas sociales latinoamericanas que son bien diferentes de las sociedades Europeas. Porque tienen otra trama, otra historia, porque tenemos otros recorridos y porque tenemos otros actores y sujetos sociales.
Y ahí ingreso en otro de los temas que me parece que la ley debería abonar, que es el problema de la identidad de la economía popular. No es lo mismo hablar de economía social, de economía informal, de las economías, que hablar de economía popular y la diferencia la centro específicamente en el sujeto protagonista de la historia, que es el pueblo. En este sentido la economía popular, esta reinstalando, a mi entender, otro sujeto protagónico que es el pueblo y de eso me parece que todavía, en este proyecto de ley, me permito humildemente pensar, abonar, que hay mucho por pensar y diseñar en términos de nuevas institucionalidades que le den este protagonismo y este reconocimiento al pueblo, que hoy lo está teniendo en la calle, en la lucha, es el que esta impulsándonos a que nosotros hoy estemos debatiendo acá. Porque los derechos que hemos conquistado son derechos que vienen de las luchas populares y son a ellos a quienes nosotros nos debemos tributar en este sentido.
Entonces, hay una figura que no es el emprendedor, que no es esta idea meritocratica que nos intenta poner desde el esquema neoliberal o neoconservador, aquel que por su propia voluntad, esfuerzo, capacidad, estudio, porque es trabajador limpio, y se organiza logra acceder al trabajo. Eso sabemos que es una visión estigmatizadora de los trabajadores, los que hoy no tienen trabajo no lo tienen, no porque no se esfuercen sino porque hay una sociedad y hay un sistema económico y político, injusto que redistribuyendo inequidad, está construyendo injusticia.
 Estamos, no en una emergencia social sino en una sociedad en emergencia porque se nos está instalando desde hace ya varias décadas, en una sociedad dual.
Donde esta fractura que coincido con Alejandro, cada vez es más profunda y genera violencia y de esta violencia nos vamos a tener que hacer cargo todos, sino podemos pensar sociedades más integradas, más igualitarias, donde nosotros podamos estar pensando una economía, no solamente ya para el capitalismo trasnacional, sino una economía que ponga en el centro al pueblo y a su dignidad. Nada más. Gracias.

*Intervención de Paula Meschini del día 4 de octubre en la Jornada de debate por la Ley de Emergencia Social en el Senado.